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Economía

¿Es posible compatibilizar bajas tasas de desempleo con la socialdemocracia?

Introducción

Uno de los mayores problemas que deben afrontar nuestra sociedades son las altas tasas de desempleo, estructural o causa de periodos recesivos. La variedad de teorías que intentan explicar esto son muchas, por lo que el objetivo de este artículo será buscar un punto en común entre estas, y proponer políticas que sean tanto compatibles con la socialdemocracia, como también con otros modelos más liberales.

Teoría keynesiana, shocks de demanda, y flexibilidad de precios

Cuando Keynes publica su libro “Teoría general de la ocupación el interés y el dinero”, centra la primera parte de su libro en desmontar el paradigma clásico, basado en la ley de Say. Al margen de lo adecuada o no que sea esta crítica (cosa que trataremos más adelante), Keynes intenta plantear algo que Say negaba, que viene siendo los shocks de demanda. Y Keynes, le pese a quien le pese, tiene parte de razón.

Si nos basamos en el planteamiento de la teoría cuantitativa, es decir M(masa monetaria)V(velocidad de circulación) = P(precios)Y(pib real), una disminución en la demanda agregada, que viene siendo el dinero circulante, es decir MV, lleva necesariamente a dos escenarios; o un ajuste en el sistema de precios, o una disminución en el PBI real. Cuando Keynes habla de shock de demanda, claramente plantea el segundo escenario como el más plausible, lo cual llevaría necesariamente a un aumento de desempleo. En el fondo no es más que un reflejo del hecho de que una empresa, al no poder ajustar sus precios, se ve obligada a recortar su producción. Ahora bien, dentro de esta misma lógica; ¿sería posible evitar el ajuste del pib, al menos parcialmente, convirtiéndolo en un ajuste de precios? Técnicamente, si.

Y como el fin de este artículo es meternos en la piel del socialdemócrata, esto no va de negar la necesidad de que el estado regule. Sino de aceptar que ciertas políticas que permitan flexibilizar los costes de producción, y por tanto el precio final a largo plazo, serían lo más sensato. Y uno de los principales costes y más rígidos es el salario. Y aclaro; el planteamiento no va de la eliminación de las regulaciones laborales, sino de plantear alternativas para bajar salarios cuando las empresas no puedan hacer frente a las regulaciones. Por ejemplo agregando una secretaria dónde las empresas que valoren no tener la liquidez suficiente para hacer frente a los salarios puedan recurrir, y en caso de que dicha afirmación sea cierta(por ejemplo si se reducen significativamente los ingresos de la empresa), pues que se pueda pactar una bajada en los salarios. E incluso aceptando que esto no solucione del todo el problema (ya que hay costes rígidos como pueden ser aquellos importados de países que no sufran este shock de demanda), si lo puede atenuar.

Ley de Say, el paradigma clásico en contra posición a la visión keynesiana

Para empezar este apartado es necesario aclarar que es la ley de Say. La cual, de manera muy resumida, nos viene a decir que la demanda es en el fondo oferta, ya que para poder demandar un bien primero tenemos que ofertar otro. Se ha dicho mucho la visión distorsionada que tiene Keynes de la ley de Say, y como esto ha sesgado su análisis. Siendo un tema muy extenso y que no planeo tratar aquí, les dejo un artículo de el economista Juan Ramón Rallo citando a Say y refutando esto.

Volviendo al tema, el principal punto de conflicto entre la teoría keynesiana y Say es que Keynes sostiene que el punto de equilibrio en el mercado a largo plazo no tiene porqué llevar al pleno empleo, ya que nada garantiza que la demanda sea suficiente para que el punto de equilibrio sea tal. Y esto, nuevamente, es parcialmente cierto. En una economía con una masa monetaria rígida, si ciertos agentes quedan excluidos del proceso de mercado, puede haber dificultades significativas para integrarse. Si por ejemplo los costes de producción son rígidos, aquellos agentes que se integren en el circuito laboral, aumentando el PBI real y por tanto bajando los precios (ya que dijimos que MV es estable, así que P tiene que bajar para mantener la igualdad), al haber costes rígidos otros sectores económicos terminarían contrayendo su producción, lo cual haría que la tasa de desempleo no baje.

¿esto significa por tanto que Say estaba completamente equivocado y que la única forma de mantener un desempleo estructuralmente bajo es emitiendo centralmente? Para nada. La ley de Say nos indica una realidad muy simple; que dados dos agentes desempleados, nada les impide producir e intercambiar bienes por ejemplo bajo un sistema de trueque(siendo la demanda directamente la oferta). Y al igual que el trueque, ambos podrían acordar un medio de intercambio común, lo cual puede ser cualquier tipo de moneda que tengan a mano(o incluso, que ellos mismos creen). Y aquí esta el punto de la cuestión; dentro del análisis keynesiano se asume una oferta monetaria rígida al menos de que haya una inyección exógena, es decir, por parte de un organismo estatal. Cosa que no pasa en la realidad, siempre y cuando no haya una regulación que fuerce el uso de una moneda única o que niegue el uso de sustitutos monetarios. La perspectiva más libertaria sería permitir el uso de cualquier moneda, facilitando así la creación de dinero endógeno y por tanto dificultando situaciones de equilibrio indeseables como las planteadas por Keynes. Una postura más socialdemócrata, dónde no se quiera abandonar la moneda oficial del país, sería facilitar los intercambios usando sustitutos monetarios, como puede ser los depósitos bancarios, letras de cambio, u otros tipos de deuda a corto plazo(además de lo dicho en la primera parte del artículo para flexibilizar los costes).

Apunte respecto al salario minimo

Por último, al margen de la teoría monetaria, sería sensato proponer la eliminación del salario mínimo y su sustitución por modelos salariales más descentralizados, como los presentes en países nórdicos como Suecia (o en Alemania antes de 2015), donde todo se rige por convenios sectoriales, ya que las capacidades de pago en cada sector empresarial es única y por tanto no tiene sentido una regulación conjunta para toda la economía. O, en caso de que haya un salario mínimo interprofesional, este debe representar una proporción baja del salario medio. Por ejemplo, en Alemania el salario mínimo compone el 35,8% del salario medio (4349 es el salario medio, 1584 es el salario mínimo), esto se traduce en un impacto relativamente inocuo de esa política, en comparación con países como España, donde el salario mínimo representa el 45,7% del salario medio (2295 salario medio, 1050 salario mínimo), al menos según los datos del 2019. En definitiva; menos manejar variables agregadas, y más centrarse en contextos particulares.

2 replies on “¿Es posible compatibilizar bajas tasas de desempleo con la socialdemocracia?”

Vaya zurdo. Keynes no es monetarista, contradictorio colocar una fórmula que Keynes no apoyaba en un análisis de la teoría keynesiana, empezando por V, que Keynes consideraba inestable y los monetaristas constante, la teoría del valor ya de por sí es distinta..

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En mi artículo no digo que Keynes apoye dicha fórmula, sino que la uso como medio para testificar si Keynes tiene razón o no(ya que yo si la considero correcta). Además de que en este contexto no he analizado las causas de la demanda agregada (MV) sino que la uso al margen de si V es constante o variable.

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