Categorías
Economía

La causa de la desigualdad es el Gobierno, no las empresas.


Hace tres siglos, surgió un economista llamado Richard Cantillon, que propuso una teoría explicativa de la circulación del dinero en la economía desde la impresión monetaria y cómo este suceso aumenta la desigualdad. Fue un admirado banquero, y sus ideas colaboraron en los estudios de grandes pensadores como Adam Smith y David Ricardo. La teoría pasó a citarse como Efecto Cantillon.

La expansión monetaria tiene un proceso que examinaremos a continuación…

El gobierno posee activos denominados Letras del Tesoro, que vende a los bancos comerciales a través de las operaciones de mercado abierto, con el objetivo de ingresar más dinero en la economía. Si es necesario o no puede debatirse aparte, pero la forma en la que ese dinero sucede a circular en las interacciones del mercado es negativo cuando hablamos de igualdad de ingresos.

Los bancos comerciales, que poseen ese nuevo dinero impreso por la banca central, generan préstamos en su objetivo de retribuirse con intereses. Los principales clientes a los que les conceden préstamos es a empresas altamente capitalizadas e individuos con ganancias estables, es decir, personalidades con riqueza. En este escenario poco figuran los pobres

La recepción de este dinero hace que estas personas demanden más bienes y servicios, y los negocios a los que se los adquieren ahora disponen de más dinero para también demandar más bienes y servicios. Los comerciantes, al darse cuenta de esta situación, aumentan sus precios, para aprovechar la incrementada disponibilidad de sus consumidores. Esto genera entonces que en términos reales, el nuevo dinero impreso que estas personas lograron acumular, tenga el mismo valor que el que tenían antes de la inyección monetaria. Ejemplificando esto último:

100$ para adquirir dos bienes de 40$ y 60$, es lo mismo que 140$ para adquirir dos bienes de 60$ y 80$. El poder adquisitivo se mantiene para estas últimas personas que recibieron el dinero impreso. Y si de alguna manera los primeros en recibir el dinero incrementaron sus salarios, también terminaron con el mismo poder adquisitivo.

Sin embargo, mientras que los primeros en recibir el dinero gozaron temporalmente de demandar más productos en el mercado, y los últimos en recibirlo quedaron en lo mismo, hay una gran cantidad de gente, que fácilmente puede ser la mayor parte de la población, que no ha recibido ese dinero que ha circulado, y que ha sido cruelmente afectada por el aumento de los precios. Estas últimas personas son propensas a ser los que menor ingreso poseen, debido a que las empresas no suelen destinar dinero a pequeños negocios o a sus obreros más necesitados.

Los empresarios no tienen la culpa de cómo circuló ese dinero, tienen expectativas racionales y no están obligados a hacer caridad.
Los pobres velan por el incremento de sus ingresos.
La clase media vela por el incremento de sus ingresos.
Los ricos velan por el incremento de sus ingresos.
Al final, todos tienen la misma mentalidad y el mismo objetivo individual.
El verdadero culpable aquí es el que incrementó la brecha del poder adquisitivo: el gobierno.

Recordemos que todo inició con las letras del tesoro, la transacción realizada por el banco central hacia los bancos comerciales.
El que imprimió y metió el dinero que atacó vilmente a los pobres fue el banco central, no las empresas. El que devaluó la moneda por el aumento racional de los precios, fue el banco central, no los capitalistas. El que destruyó la economía fue el banco central, no el mercado.

Entonces, ¿seguirás culpando al capitalismo, o reconocerás que el gobierno es el culpable, ZURDO HIJO DE PUTA?

Avatar de K. C. Masea

De K. C. Masea

Miembro del departamento de finanzas del Partido Liberal Creemos en Venezuela, integrado a la Coalición Anti-izquierda. Economista y certificado en Control de Calidad. Desempeñado para este blog en el análisis económico.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar